Inspección de obra

La inspección de obra tendrá por tarea fundamental velar, en cada instancia del proceso constructivo, por los intereses del ordenante o propietario de la obra, y en particular, velará porque tanto los métodos constructivos, materiales y mano de obra empleados permitan alcanzar los objetivos establecidos para el proyecto.

Entre las funciones de la inspección de la obra se deben incluir entre otras; controlar permanentemente el cumplimiento del programa de la obra, revisión de los procedimientos constructivos empleados por el constructor, revisión permanente del libro de obra, inspeccionar permanentemente la calidad de los materiales de construcción adquiridos, constatación de la calidad de la mano de obra contratada, asistir técnicamente al constructor en materias específicas, supervisar la acción de los inspectores externos, participar en la toma de decisiones en materias críticas del proyecto o en materias no normadas, definir la ejecución de los pagos, constatación de medidas de seguridad durante la construcción y archivo y control de documentos contractuales y reportes de ensayos. Son responsabilidades de la inspección de obra, al menos: el conocimiento de los detalles y objetivos del proyecto, el conocimiento de las normativas utilizadas en el diseño, el conocimiento de los procesos constructivos, el conocimiento de los contratos y subcontratos de la obra y mantener una comunicación periódica con la institución.

(Boroschek, 2004)

 

El examen, la verificación y vigilancia que serializa por un personal especializado (el ingeniero inspector y su grupo) sobre el PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE UNA OBRA, Para determinar si se está llevando acabo correctamente de acuerdo con los planos, normas y especificaciones aprobadas o establecidas, para comprobar que se cumplen con todas las condiciones exigidas en el contrato respectivo y para garantizar, en fin, su buena ejecución y calidad.

Esta definición explica la razón por la cual toda obra tiene interés colectivo y explica el hecho de que en todos los países del mundo se dicten leyes, normas y ordenanzas que regulan el uso de la tierra y reglamentan el proceso constructivo, de tal manera que esa necesidad sea satisfecha sin poner en peligro la seguridad y el orden público, particularmente la vida, la salud y la dignidad humana.

(Federico González Sandoval, 2009)