Habilitado y colocación de acero de refuerzo

La resistencia útil tanto a tensión como a compresión de los aceros comunes, es decir, la resistencia a la fluencia, es aproximadamente quince veces la resistencia a la compresión del concreto estructural común y más de 100 veces su resistencia a la tensión. Por otro lado, el acero es un material mucho más costoso que el concreto. De esto resulta que los dos materiales se emplean mejor en combinación si el concreto se utiliza para resistir los esfuerzos de compresión y el acero los esfuerzos de tensión. De esta manera, en vigas de concreto reforzado, el concreto resiste la fuerza de compresión, barras de acero de refuerzo longitudinal colocadas cerca a la cara de tensión resisten las fuerzas de tensión y barras de acero adicionales resisten los esfuerzos de tensión inclinados causados por las fuerzas cortantes en las vigas. A pesar de esto, el refuerzo también se utiliza para resistir fuerzas de compresión, especialmente cuando se desea reducir la sección transversal de elementos a compresión, como es el caso de las columnas de los primeros pisos de edificios altos. Aún si esta necesidad no existiera, una mínima cantidad de refuerzo se coloca en todos los elementos a compresión para asegurarlos contra el efecto de pequeños momentos flectores accidentales que pueden agrietar y aún producir la falla de un elemento no reforzado.

Para lograr una acción efectiva del refuerzo, es esencial que el acero y el concreto se deformen en forma conjunta, es decir, es necesario que haya una adherencia suficientemente fuerte entre los dos materiales para asegurar que no ocurrirán movimientos relativos entre las barras de refuerzo y el concreto circundante. Esta unión se produce por la fuerte adhesión química que se desarrolla en la interface acero-concreto, por la rugosidad natural de la superficie de las barras de refuerzo laminadas en caliente y por los resaltes superficiales poco espaciados que se forman en las barras de refuerzo (barras corrugadas) con el fin de proveer un alto grado de entrelazamiento entre los dos materiales.

El acero se utiliza de dos maneras en las estructuras de concreto: como acero de refuerzo y como acero de preesfuerzo. El acero de refuerzo se coloca en las formaletas antes de vaciar el concreto. Los esfuerzos en el acero, al igual que en el concreto endurecido, están causados únicamente por las cargas sobre la estructura, excepto por posibles esfuerzos parásitos generados a partir de la retracción de fraguado o causas similares. En contraste, en estructuras de concreto preesforzado se aplican altas fuerzas de tensión al refuerzo antes de que éste actúe en forma conjunta con el concreto para resistir las cargas externas. Los aceros para estos dos usos son muy diferentes y se discuten por separado.

(Nilson 2001)

Cuando el concreto presforzado se empezó a utilizar, rápidamente se comprendió

Que, para alcázar el éxito técnico y económico en su aplicación, era esencial

Contar con el concreto de alta resistencia, ya que el concreto sebe resistir durante

Algunas etapas de su vida de servicio una combinación de esfuerzos de compresión,

Ocasionados por el pres fuerzo y por la carga muerta. Con una resistencia

Más alta se obtiene un módulo de elasticidad mayor y se reducen las perdidas

De pres fuerzo.

La capacidad e inventiva que han demostrado los contratistas para montar elementos pre colados bajo condiciones muy adversas justifica la confianza para especificar construcciones de concreto pre colado.

El éxito del montaje de elementos largos y pesados con tolerancias estrictas depende de la capacidad y el cuidado del ingeniero constructor.

Para el manejo y montaje de todos los elementos pre colados se deben indicar estrobos o dispositivos similares. Es necesario tener cuidado en asegurar estabilidad lateral contra torcimientos, pandeo y falta de apoyo, tanto durante el montaje, como después.

(Ben C. Gerwich Jr.1990)

Para facilitar la fabricación en el taller y la colocación de las varillas de refuerzo en el sitio de la construcción, el proveedor de las varillas prepara, por lo general, un conjunto de planos, comúnmente llamados planos de taller. Estos planos consisten en la interpretación que hace el proveedor de los planos del contrato de ingeniería, con la información necesaria para que la comprendan los trabajadores que fabrican las varillas en el taller y los que las colocan en la construcción antes de colar el concreto.

 

En estos planos se indicaran las longitudes exactas de corte de varillas, la ubicación de todos los dobleces, el No. De varilla etc. Si bien la precisión de estos planos es la responsabilidad del proveedor, en general es una buena idea que el proyectista revise los planos para reducir los errores en la construcción.

 

Las varillas de refuerzo deben estar firmemente sujetas en su lugar durante el colado del concreto. Las varillas horizontales tiene que estar sostenidas para que queden separadas de la cimbra; las verticales deben arriostrarse para que no se ladeen contra las cimbras. La colocación y sujeción de las varillas se realizan gracias al uso de varios accesorios y a una gran cantidad de alambre para amarrar de calibre delgado.

 

Cuando las superficies de concreto van a quedar expuesta después de ser coladas, corresponde al proyectista estar al pendiente de los diversos problemas para sujetar las varillas y arriostrar las cimbras, puesto que muchos de los accesorios de uso común quedaran, en parte, a la vista en la superficie del concreto terminado.

 

La colocación del refuerzo puede ser simple y fácil de realizar, como en el caso de una zapata simple o una sola viga. En otros casos donde el refuerzo es extenso y complejo, los problemas de instalación pueden requerir atención durante el diseño de los miembros.

(Parker 2008)